Mostrando entradas con la etiqueta garcía linera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta garcía linera. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de abril de 2014

El capitalismo vive


Durante años venimos escuchando acerca de teorías sacadas del cementerio como el Socialismo; otras que parecen adefesios salidos del laboratorio de algún científico loco como el Socialismo del Siglo XXI y otras que surgieron de las elucubraciones mentales autóctonas, típicas del más cínico de los sofistas o del más inescrupuloso de los fariseos: "comunitarismo indígena", "capitalismo andino", "economía comunitaria", "cooperativismo originario", etc., etc.

Es curioso que ninguno de los propietarios de la empresa Air Catering, muy cercanos al autor y propalador de dichas teorías, haya apelado a alguna de esas figuras de índole colectivista para hacer negocios con el Estado Plurinacional, que gustoso aceptó la modalidad del contrato con una empresa absolutamente liberal, con accionistas, con sistemas de outsourcing y demás detalles que confirman que el capitalismo está más vivo que nunca en Bolivia.

El problema es que el capitalismo vigente sobrevive en su estado más salvaje, aquel que coimea, que no compite en igualdad de condiciones y que se vale del poder para hacer empresa, algo que termina por degradar la política y por supuesto al propio capitalismo, que necesita de reglas claras que permitan la innovación y la multiplicación de la riqueza, valores fundamentales de un sistema económico saludable.

En realidad, la versión que se mantiene en Bolivia es el imbatible capitalismo de Estado, que consiste no en generar y multiplicar la riqueza, sino en tejer la mejor red de contactos y privilegios que da como resultado una sociedad espuria entre empresarios y políticos, modalidad que en países con reglas muy bien establecidas tiene un nombre muy claro: mafia.

Esta es precisamente la manera cómo han entendido el nuevo capitalismo los mineros cooperativistas, que durante años se dedicaron a capitalizar ventajas políticas y ahora las ofrecen al mejor postor, es decir, a empresas mineras, nacionales y extranjeras con las que han firmado contratos de explotación de recursos naturales que supuestamente son de todos los bolivianos.

En el caso de los mineros, el Gobierno se ha dado cuenta de la amenaza que significa esta intrincada relación con el oportunismo capitalista y les ha declarado la guerra, insinuando incluso que se trata de una traición a la patria, pese a que en el primer caso, las autoridades se niegan a actuar para ajustar por lo menos las cosas y hacer algunas correcciones. Como sabemos, hasta los grupos mafiosos tienen sus reglas y obviamente los cooperativistas no van a retroceder mientras las leyes no sean parejas. Y de persistir los negocios que han forjado los mineros, la denominada rosca de los barones del estaño quedará como la asociación de las Carmelitas Descalzas en comparación con lo que se nos viene.

El capitalismo debe vivir en Bolivia, porque insistir en el socialismo es condenarnos al fracaso. Pero debe vivir con reglas claras, modernas y sobre todo equitativas. Lo que está sucediendo no solo es la prueba de que no ha cambiado nada en el país, sino que estamos involucionando hacia estadios más primitivos del capitalismo espoliador y saqueador. A este paso, dentro de muy poco tiempo necesitaremos una revolución mucho más profunda que la del 52 para recuperarnos.

Chileno bueno, chileno malo


El Gobierno se ha gastado millonadas en la difusión de anuncios de radio y televisión en los que algunos ciudadanos chilenos le echan flores al presidente y su gestión. Para eso son buenos los chilenos, diría alguien, cuando hablan bien, adulan y aplauden. En primer lugar habría que preguntarle a las autoridades nacionales por qué no difunden esa propaganda en Santiago, en Valparaíso o cuando menos en Antofagasta. Seguramente ahí se convertirán en malos, en un insulto, como ha sucedido con el periodista Raúl Peñaranda, autor de un libro que revela el impresionante control de los medios de comunicación que lleva adelante el régimen del MAS y cuya punta de lanza se encuentra en la vicepresidencia. Al mejor estilo de las turbas de linchamiento, diferentes voceros gubernamentales han salido a gritar "chileno, chileno" contra Peñaranda, un gesto que ha desnudado un sentimiento de xenofobia nunca antes visto en el país. Con esta actitud, no pretendamos que se vuelvan a repetir aquellas manifestaciones tan abiertas y democráticas como las que se produjeron en Chile y tampoco nos quejemos cuando en los estadios argentinos usen la palabra "boliviano" para denigrar a alguien o en San Pablo traten a nuestros compatriotas como lo peor.

jueves, 3 de abril de 2014

¿Para qué sirve el Estado?

En alusión al Estado, el conocido analista y columnista Humberto Vacaflor se preguntaba en las redes sociales "¿qué carajo haces". "No eres capaz de aplicar la ley minera en el altiplano, no puedes abrir un cuartel antidrogas en Yapacaní, no puedes expulsar a los avasalladores de tierras en Santa Cruz, no puedes evitar el ingreso de contrabando ni la salida de droga, no controlas los negociados de tu gente, no puedes demandar a Brasil por las inundaciones causadas por las represas, entonces ¿qué carajo haces?", eran las palabras del periodista. Es obvio que la pregunta puede ser lanzada al Estado en general pero también a una sola persona, aunque en realidad y bajo las actuales circunstancias, ambas cosas son lo mismo. La respuesta no tardó en aparecer en las mismas redes sociales, que se han convertido en el vehículo más expedito de circulación de las noticias. Y la novedad dice textualmente "El MAS (o sea el Estado) 'blinda' a García Linera para evitar un juicio de responsabilidades en su contra". En el desarrollo dice: "la bancada oficialista de la Asamblea Legislativa no aceptará un proceso contra el Vicepresidente si el Ministerio Público decide remitir la demanda presentada por Unidad Nacional por un supuesto tráfico de influencias en caso de un contrato de la empresa BoA. ¿Ya sabe para qué sirve?

martes, 1 de abril de 2014

Teoría y práctica

Si se hubieran cumplido las teorías del vicepresidente Álvaro García Linera, ninguno de los espinosos datos sobre su cargo, sus parientes y la empresa BoA deberían haber alcanzado la notoriedad pública. Hace unos años, el segundo mandatario afirmó que el "proceso de cambio" había ingresado a la quinta y última fase de un ciclo de tensiones creativas y que al cabo de esta etapa se llegaría al Estado Integral, es decir al dominio pleno de la realidad política, económica y cultural en la que desaparecerían las contradicciones. En otras palabras, no habría más que una sola voz, incuestionable, irrebatible, incontrastable, inexpugnable, entre otras cosas, porque se impondría el denominado "centralismo democrático" que no admite disidentes ni libre pensantes. Toda esa teoría le ha costado muchas horas de radio y televisión al Gobierno y también muchos billetes, pues como se ha demostrado en un estudio, la vicepresidencia controla una buena y costosa parte del espectro comunicacional del país. En teoría, ese escenario tan "iluminado" debería servirle al oficialismo para arrasar sin problemas en las próximas elecciones generales. El problema es que la práctica de esas teorías han comenzado a conspirar contra semejantes aspiraciones.

lunes, 31 de marzo de 2014

Cosas de iluminados

Más allá de la religión, la ideología y cualquier otra circunstancia específica, la historia registra la vida de seres iluminados y en esa nómina figura en primer lugar Jesucristo, el hombre con mayor influencia sobre la tierra. También está Sócrates, quien inspiró a todos los filósofos griegos, padres del conocimiento occidental; el sabio Buda Gautama; Mahoma, el profeta fundador del Islam; Confucio, el pensador que dio origen a una doctrina que perdura durante siglos; Gandhi, el apóstol de la no violencia; Santo Tomás de Aquino, el teólogo más importante que ha tenido el catolicismo; Isaías, el profeta que predijo varios siglos de historia; Da Vinci, Einstein y Pascal, los iluminados de la ciencia; Abraham Lincoln y Winston Churchill, los iluminados de la política; Henry Ford, en los negocios y así, una serie de nombres que han dejado huellas imborrables en la humanidad. Es una lista muy corta, porque los iluminados, dicen algunos, nacen cada cien años y lamentablemente son muy escasos.  Bolivia tiene suerte, justo cuando surgen “escandaletes” que demuestran que nuestra política sigue siendo un tema de baja ralea, se le da el nombramiento de “iluminado” a quienes es hoy blanco de fuertes denuncias.

Todos perplejos

Tanto desde el Vaticano como desde la Conferencia Episcopal de Bolivia, la Iglesia Católica dijo algo muy cierto el pasado jueves. Ese día, en Roma, el papa Francisco habló de los políticos y afirmó que los corruptos prácticamente no tienen cura ya que no se dejan llevar por el simple error, sino por su obsesión hacia el dinero y los bienes materiales. El pontífice agregó además que la corrupción se da porque los líderes se alejan del pueblo y de sus ideales de justicia y equidad.

Mientras tanto, en La Paz, los obispos bolivianos emitieron un comunicado en relación a una abultada serie de casos de corrupción y extorsión revelada recientemente y se declararon "perplejos" por lo que está ocurriendo.

En honor a la verdad, nadie que conozca la historia de la política en el mundo y mucho más la de Bolivia, varias veces "campeona de la corrupción" podría afirmar que las últimas novedades son como para rasgarse las vestiduras. Sin embargo, tienen razón los obispos cuando lamentan que nuevamente se vuelve a caer una fuerte esperanza de cambio que había en el país, en torno a un régimen que durante ocho años se ha encargado a marcar las diferencias con el pasado, a machacar los grandes valores de la ética y la honestidad y a armar y promulgar nuevas leyes, a crear organismos y fórmulas que en teoría estaban destinados a mejorar la transparencia.

Hay que aclarar que, pese a la historia, a las palabras del Papa y cualquier visión pesimista de la política, sí existen esperanzas y lo que es mejor, se pueden mostrar ejemplos en todo el mundo y de vecinos nuestros, que han conseguido encaminar el manejo de los asuntos públicos por la senda de la ética, de la legalidad y por supuesto, del bien común. Son lugares donde la honestidad no es un discurso, el control social no es una pose política y las autoridades y mecanismos llamados por ley para conseguir mejores niveles de gestión se manejan en un contexto de institucionalidad y no de maquinación y manipulación.

¿Por qué estamos perplejos? Primeramente por el repugnante cinismo de quienes vendieron una imagen ante el país y ante el mundo de la más absoluta limpieza y hoy se pringan las manos con negocios "de cocina", lo que hace pensar en cosas mucho más grandes; en segundo lugar, porque de acuerdo a la gran cantidad de hechos conocidos, parece ser que la corrupción, el chantaje y los negociados, son la razón de ser de un sistema político que prometió hacer cambios refundacionales en Bolivia y convertir al país en la "nueva Suiza"; y tercero, porque durante los últimos ocho años, el país ha recibido más de 120 mil millones de dólares, la cifra más alta de su historia, cinco veces mayor al promedio de los años anteriores y ante todo esto, cabe la pregunta ¿no será que la corrupción se multiplicó en la misma dimensión? Una tristeza, pues difícilmente se repetirá un periodo de bonanza similar y obviamente, seguirán postergados todos los sueños de cambio y las esperanzas de mejorar la calidad de vida de la gente.

Por último, hay que lamentar todo el trabajo de destrucción del aparato institucional que se había creado y que estaba progresando antes de la llegada del "proceso de cambio", que no solo se dedicó a desbaratar los progresos conseguidos, sino a edificar todo un esquema nuevo, cuya finalidad está a la vista.

lunes, 10 de junio de 2013

Que boten a todos

El deporte y la música son las actividades más difíciles del mundo, porque tanto en el escenario como en el campo de juego no se puede mentir o disimular y hay que ser Maradona para hacer una “estrategia envolvente” como la que les clavó a los ingleses en 1986 con la ayuda de “la mano de Dios”. Cuando un deportista sale a la cancha se ve todo y no hay mediocre o patadura que se escape a las críticas, incluso de quienes no entienden nada del juego. Lo mismo pasa con los músicos. Los críticos –entendidos o no- destrozan cualquier nota desafinada y no hay propaganda, discurso o explicación que los pueda salvar. No se trata de justificar ninguna mala actuación, ni siquiera las de la Selección Boliviana, que hace mucho que no pega una, pero tiene razón Xavier Azkargorta, cuando dice que en cada partido se nota todo lo desorganizado que es el fútbol nacional, la falta de promoción al deporte y la carencia de políticas de incentivo a la juventud. Qué lindo sería botar a todos, como dice el vicepresidente y dar con los once jugadores que nos lleven al Mundial en cada eliminatoria. Pero antes de pensar en una medida tan drástica deberíamos identificar escenarios mucho más significativos para el país, aquellos que nos mantienen en el atraso desde nuestro nacimiento como república independiente. En realidad habría que pensar en botar, antes que en votar. Eso sería más saludable.

jueves, 11 de agosto de 2011

Otra vez la crisis

Un día después de la debacle mundial de los mercados bursátiles, el precio del estaño, uno de los productos estrella de las exportaciones bolivianas ha experimentado una fuerte caída y a continuación, el Gobierno nacional no ha tenido más remedio que reconocer que la crisis económica que está volviendo a azotar con fuerza a Estados Unidos y Europa, tendrá fuertes repercusiones en el país.

Si bien no es seguro que la crisis se convierta en recesión como ocurrió en el 2008, los datos señalan que habrá una contracción de la demanda de las materias primas, lo que implica también reducción de los precios de aquellos productos vitales para la economía boliviana, cada vez más dependiente de los sectores primarios.

Durante los últimos años, Bolivia y muchos otros países de América Latina se han beneficiado de una bonanza de precios favorables de los minerales, el petróleo y la soya, entre otros, y existe temor de que un derrumbe de la demanda pueda incidir radicalmente en la captación de ingresos que ha promovido, por un lado, el florecimiento de regímenes populistas como el de Evo Morales y Hugo Chávez y por otro, el repunte de economías como las de Perú, Brasil y Chile, que supieron sacarle partida al periodo de prosperidad y lo usaron para encarar procesos de industrialización, diversificación, incremento de la competitividad, fomento del empleo y las exportaciones y por supuesto, para avanzar en la lucha contra la pobreza.

En el 2008, mientras el Gobierno boliviano insistía a rajatabla que el país estaba blindado frente a la recesión mundial, en Brasil y las otras naciones mencionadas, se dedicaron a aplicar políticas anticrisis, como la promoción de la producción de alimentos y el aumento de las exportaciones. En Chile, los grandes excedentes por las ventas de cobre, cuyos precios alcanzaron cifras récord, fueron guardados racionalmente para usarlos en las épocas de vacas flacas. Precisamente todos estos países, incluyendo México y Paraguay, salieron airosos del periodo recesivo y rápidamente experimentaron niveles de crecimiento históricos, mientras que las economías del segundo grupo, muestran tasas de crecimiento inferiores y posiblemente esta vez sientan con mayor fuerza la recaída.

El vicepresidente García Linera ha anunciado la aplicación de medidas para enfrentar la crisis mundial. Se trata de las mismas recetas que anunció el MAS cuando asumió el mandato en enero del 2006 y obviamente, las que debió encarar en el 2008, no solo para acolchonar el golpe de la recesión, sino porque, la industrialización, el fortalecimiento del mercado interno, el fomento de las exportaciones y la diversificación de la economía, son deudas históricas que precisamente explican el atraso y la pobreza estructurales de Bolivia. Lamentablemente, durante los últimos años se ha hecho todo lo contrario. El país ha perdido mercados internacionales, se ha caído la producción de hidrocarburos, se han reducido los cultivos, se han incrementado la dependencia de las materias primas y cada vez se importan más productos con valor agregado, lo que representa una fuga de divisas que obliga al Estado a seguir endeudándose para cumplir con sus obligaciones.

La fórmula del vicepresidente es correctísima, pero no por tanto repetirla va a surtir los efectos deseados. Hay que pasar del discurso a los hechos y desafortunadamente tocaría hacerlo en plena crisis y sin la más mínima experiencia previa que nos evite caer en errores.

jueves, 5 de mayo de 2011

De algo hay que vivir

Los periodistas le pidieron el martes al vicepresidente que aclare de
una vez por todas ¿hay o no hay libre mercado en el país? La respuesta
fue tan ambigua como reveladora. Por supuesto que él defiende la idea
de que la economía de mercado ha muerto en Bolivia junto con el
decreto 21060, aunque sostiene también que siempre ha habido y
seguirán existiendo actividades totalmente liberalizadas. Puso como
ejemplo el comercio de papa, pero pudo haber hablado también de la
coca, de los electrodomésticos que se venden en los mercados, de la
ropa usada, del contrabando y de todo el inmenso “mundo” que
constituye la actividad informal e ilegal, es decir, el 70 por ciento
de la economía boliviana. García Linera sostiene que el libre mercado
no existe para aquellos sectores a los que se les aplica la
restricción de exportaciones, control de precios y otros tipos de
limitaciones. En otras palabras, el libre mercado seguirá vigente para
los amigos. Y para embromar a la economía formal...para eso está el
Estado. Ya lo ha dicho alguien con mucha insistencia. Por el mismo
camino que ha tomado Bolivia, Somalia llegó a ser un Estado, cuya
principal actividad económica es el secuestro de barcos. De algo hay
que vivir.

jueves, 21 de abril de 2011

El gran consenso

Luego de superados los conflictos hasta nuevo aviso, el vicepresidente García Linera hizo pública una larguísima lista de los sectores que supuestamente intentaron derrocar al Gobierno de Evo Morales. En el 2008 se inventaron aquello del “golpe cívico prefectural” que dejó atónitos a los miembros de la ONU cuando el presidente lo denunció en Nueva York. Esta vez, ha dado a entender que se trataba de algo así como un “golpe multitudinario y plurisectorial”, que incluía a la COB, a los mineros y a los empresarios de las minas, a los trotskistas y a los de la derecha, a los revolucionarios y a los reestructuradores, a la Gobernación de Santa Cruz, a los parlamentarios de la oposición, a los maestros, a los trabajadores de salud, a Manfred Reyes Villa y a Mario Cossío. Los únicos que se salvaron, según dijo, fueron los campesinos, gremiales, artesanos, mineros de Corocoro y Huanuni y los transportistas. Si el Vicepresidente tuviera algo de razón, ni él mismo va a negar que se trataría del consenso más grande jamás alcanzado en la historia de Bolivia. ¿No era que iban a gobernar obedeciendo al pueblo?