lunes, 5 de noviembre de 2012

Pensar antes de responder

Han comenzado a circular anuncios de televisión en alusión a algunas preguntas del Censo del próximo 21 de noviembre. En la parte que toca al empleo en el spot aparecen unos niños que ayudan a sus padres en sus negocios, uno como repartidor y otra como mesera. En realidad ellos no tienen trabajo, sino que “chambean” en sus ratos libres. El mensaje es claro y les insinúa a todos aquellos que se las rebuscan de algún modo, a responder que sí tienen trabajo, cuando la verdad es que se trata de las mil maneras que los bolivianos inventan todos los días para sobrevivir. Claro que es trabajo lavar autos en los canales, vender refrescos en los semáforos y limpiar parabrisas en las esquinas; todas esas actividades son cansadoras y generan algunos centavos para ponerle algo a la olla. Pero si hablamos de “empleo digno”, son muy pocos los que podrían responder que sí lo tienen. Se trata de puestos de trabajo que ofrecen estabilidad laboral, seguro de salud y aportes jubilatorios, que en Bolivia no llegan ni al 40 por ciento, mientras que el resto se encuentra en una situación de precariedad extrema. Mediante el Censo el oficialismo podría estar tratando de justificar sus propias cifras que hablan de un desempleo de apenas el 6,5 por ciento.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Más allá de los trucos financieros

Las autoridades económicas del país siguen refiriéndose como si se tratara de la mayor hazaña financiera la colocación de los 500 millones de dólares en bonos soberanos realizada la semana pasada en Wall Street, la meca de la economía capitalista.

En realidad se trata de una operación que han realizado casi todos los países latinoamericanos, a excepción de Paraguay, en medio de un contexto de bonanza económica generalizada gracias a los elevados precios de las materias primas de exportación, que el caso boliviano ha multiplicado por cinco los ingresos, lo que ha permitido acumular reservas internacionales netas por un valor de 13 mil millones de dólares.

Gracias a esta coyuntura, atribuida netamente a factores externos y en la que muy poco tiene que ver la pericia en la conducción económica, Bolivia ha ingresado la categoría de países con ingresos medios que lo pone a su vez fuera del blindaje financiero de los organismos internaciones que en el pasado y debido a nuestra debilidad estructural, otorgaban créditos no reembolsables de hasta 500 millones de dólares por año y cuando mucho, préstamos a un interés del 3,5 por ciento, casi un 30 por ciento menor que la tasa que han conseguido los bonos soberanos en Nueva York.

El mérito del Gobierno actual es haber mantenido en gran parte la ortodoxia macroeconómica que ha sido una constante en el país desde 1985. En los primeros años se logró, gracias a un ajustado plan de austeridad y estricto control de los gastos y en los últimos años, insistimos, todo es obra de la abundancia de ingresos que le permite a los administradores de hoy darse muchos lujos e incurrir en grandes extravagancias sin comprometer el balance fiscal. Este logro y el hecho de haber ascendido a una nueva categoría como país, no tiene nada que ver con la situación socioeconómica de los bolivianos, que todavía siguen padeciendo condiciones dramáticas que se traducen en indicadores lamentables de desempleo, pobreza, desnutrición, precariedad de la vivienda y muchas otras situaciones que mantienen a Bolivia en los últimos puestos del continente.

En cuanto a la operación financiera realizada en Wall Street hay que tener en cuenta en primer lugar, que se trata de otra forma de endeudamiento a tasas de interés de mercado que pondrá a prueba a largo plazo la fe del Estado boliviano, que lamentablemente nunca ha sido de la mejor, debido a los vaivenes políticos y económicos a los que ha estado sujeta. En segundo lugar, esa fórmula solo puede ser sostenible en la medida en que se mantengan los excelentes precios de las materias primas bolivianas, algo que tampoco ofrece seguridad, sobre todo porque Bolivia es un país que no consigue abandonar los altos índices de dependencia ante la excesiva primarización de su economía.

Por otro lado, el dinero que está consiguiendo Bolivia a través de este mecanismo no deja tener un alto componente especulativo, se trata de capitales golondrina que aprovechan situaciones específicas ventajosas y no cabe duda que alzarán vuelo en el momento que se vean amenazados. Esto obliga al Estado boliviano a redoblar los esfuerzos por mantener una conducta fiscal intachable y rigurosa y sobre todo, a trabajar para que ese endeudamiento se traduzca en mejoras estructurales dentro del país, es decir, empleo digno, crecimiento, industrialización y otros componentes que ayuden a superar la pobreza. De lo contrario, esa “hazaña” apenas será recordada como un simple truco financiero.

Cuando salí de Cuba

El Gobierno ha dado la orden de entregarle un ítem (léase “pega”) a todos los médicos bolivianos graduados en universidades cubanas. Sin embargo, para esos profesionales, ejercer en Bolivia es tarea difícil ya que la formación que reciben en la isla caribeña es incompatible con el programa de estudios aprobado por el Ministerio de Educación de Bolivia, cuyo marco es la Ley Avelino Siñani, tan defendida por el Estado Plurinacional. Según las normas, para que un médico egresado en el exterior pueda atender pacientes, sus estudios deben coincidir en por lo menos un 70 por ciento con las exigencias internas y la currícula cubana está muy lejos de ese parámetro, hecho que les ha impedido a los becarios bolivianos obtener su título en provisión nacional. Para obtenerlo, cualquier postulante debería rendir un examen teórico práctico o someterse a una nivelación académica, lo que equivale a estudiar de nuevo. A lo mejor las autoridades de salud están pensando en una solución mucho más expedita. Ellos son muy prácticos y flexibles. Si hasta aceptaron que un médico que tardó 27 años en graduarse, ejerza de ministro de Salud ni bien obtuvo el título.

Las grandes prioridades

El Gobierno acaba de inaugurar un coliseo en la localidad de Totora valuado en más de 2,3 millones de bolivianos. Muy cerca de allí, en la zona de mayor producción de duraznos del país, los productores sufren una de las peores sequías de los últimos tiempos y reclaman ayuda del Estado que lamentablemente no se ha producido. Temen perderlo todo, aunque algunos creen que de la misma forma que han procedido otros campesinos de los valles cochabambinos, los totoreños podrían recurrir a la coca y sus derivados como alternativa. Recientemente y como consecuencia del huracán Sandy, el Estado Plurinacional ha anunciado el envío de 120 toneladas de alimentos a Cuba, un gesto que aplauden muchos bolivianos menos los habitantes del Chaco, donde reclaman desde hace meses la asistencia estatal para paliar la terrible falta de agua que ocasionado graves pérdidas a los ganaderos y la muerte de por lo menos 300 animales. Los embates de la ganadería amenazan con el incremento de precios de la carne, algo que el Gobierno –según se anuncia-, no está dispuesto a permitir, porque su prioridad –según dice-, es cuidar el bienestar de los bolivianos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Vida de gatos


Usain Bolt, el hombre más rápido del mundo, bicampeón olímpico de los 100, 200 y 4x100 metros, poseedor de varios récords que él mismo ha roto, ha anunciado que después de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y a la edad de 30 años tal vez tenga que jubilarse del atletismo. Sin embargo, ha anunciado que tras esa vida llena de éxitos deportivos  y con una inmensa fortuna en su haber, empezará una nueva carrera en el fútbol, disciplina en la que tiene muy poca experiencia. Será como empezar de cero y seguramente no le irá nada mal. 

El español Ferran Adriá Acosta, de 50 años, considerado el mejor cocinero del mundo, decidió este año cerrar su restaurante “El Bulli”, merecedor de las máximas distinciones gastronómicas a nivel internacional. Su intención es dedicarse por completo a la Fundación Alicia (Alimentación y Ciencia), cuyo objetivo es aportar a los procesos alimentarios, la salud y la gastronomía desde un punto de vista social y con fundamentos científicos, para contribuir en la lucha contra el hambre en el mundo. 

Ambos, Usain Bolt y Ferran Adriá, son ejemplos de lo que pueden conseguir jóvenes que le ponen muchas ganas a la vida, que no le tacañean al talento y al esfuerzo y que al cabo de un tiempo pueden saltar a otra cosa, para seguir desparramando sudor e inspiración. Veo a esas personas y pienso en los gatos, que tienen siete vidas, pero también en muchos de nosotros que vivimos quejándonos de la “vida perra” que nos ha tocado, pero que hacemos muy poco por cambiarla o saltar a una nueva experiencia. 

Tal vez no importa lo que hayamos hecho o logrado, lo importante es que siempre existe la oportunidad de empezar de cero para acumular cuando menos una vida que nos haga sentir orgullosos, aunque nunca ganemos una medalla.

Nuevo embajador


El Estado Plurinacional de Bolivia ha nombrado embajador de sus “causas nobles” al actor de Hollywood, Sean Penn, un viejo peleón y adicto a las drogas que ha cobrado también fama de pacifista y portavoz de organizaciones que promueven la concordia mundial, la guerra contra el hambre y en este momento, la reconstrucción de Haití, motivo que lo trajo a Bolivia. El Gobierno nacional acogió con mucho beneplácito al actor y le encomendó abogar, entre otras cosas, por la despenalización de la coca, algo que seguramente le habrá causado malestar, puesto que Sean Penn trata de deshacerse de su estigma relacionado con la violencia y el abuso de las drogas, que lo llevó incluso a pasar algún tiempo en prisión tras una demanda que le inició su esposa, la cantante Madonna, a quien sometía a constantes palizas. En 1987 Penn agredió salvajemente a un extra en el rodaje de una película y en el 2006 se las agarró contra un fotógrafo en el funeral de su hermano. En realidad puede que haya habido alguna confusión entre los intereses del Gobierno boliviano y lo que pretende el actor. Tal vez lo más apropiado hubiera sido para el régimen del MAS nombrar embajador al parrandero declarado, Charlie Sheen, quien interpretaba al despreocupado mujeriego Charlie Harper en la serie televisiva más exitosa de la televisión norteamericana.

Demostración empírica

En julio de este año, el presidente del Comité Cívico, Herland Vaca Díez dijo que el Gobierno anda cazando “como chaicitas a los cruceños y nadie dice nada”, “Estoy decepcionado, los cruceños no tienen ganas de defenderse”, declaró aquella vez, provocando algunos comentarios de rechazo entre los representantes de las élites a las que estaba criticando. Pero como el tiempo es sabio, don Herland ha tenido la oportunidad de demostrar empíricamente lo que dijo aquella vez. Recientemente y a propósito de algunas medidas gubernamentales que hieren seriamente al sector agropecuario del oriente, el Comité pro Santa Cruz convocó a una reunión de emergencia, con el objetivo de preparar alguna estrategia de defensa de los sectores productivos amenazados y que constituyen la base de la economía regional. La convocatoria ha sido un silencio casi absoluto de los interesados y según Vaca Díez hasta el momento no ha recibido ni una sola señal de acercamiento del empresariado que –muy por debajito-, le ha hecho saber que ellos conversan directamente con el Gobierno. Bueno, eso de “conversar” es una forma de decir, pues al parecer algunos tienen prohibido hacer uso de la palabra, hecho que motiva una nueva frase de Vaca Díez: “Estamos a merced del gobierno central, y él puede hacer lo que quiera”