viernes, 9 de noviembre de 2012

Abogado del diablo

La primera reacción de las autoridades nacionales al conocerse el nuevo triunfo de Barack Obama ha sido exigirle el retiro del embargo a Cuba y también el cierre de la prisión que funciona en la base de Guantánamo donde según se ha comprobado, se cometen terribles violaciones a los derechos humanos, cometidas por un país que se jacta de su Estado de Derecho y del respeto a la dignidad de las personas. Si Bolivia se va a convertir en una suerte de país interpelador, habría que equilibrar un poco las cosas. Está bien abogar por Cuba, pero también es bueno fijarse en lo que hacen los conductores de la isla. De acuerdo a la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, solo durante el mes de octubre se produjeron al menos 520 detenciones por motivos políticos, entre ellas, la de la famosa bloguera Yoani Sánchez. En su habitual informe mensual, la entidad ha dicho que de enero a octubre de 2012, se registraron 5.625 casos de detenidos temporalmente o procesados por el régimen de persecución política, un promedio de 560 arrestos por mes. El embargo habrá que levantarlo, no hay duda ¿Pero cuándo será el día que los Castro aflojen un poco la mano dura?

Con el agua al cuello

El Ministerio de Economía ha anunciado que la subvención a los carburantes continuará el 2013 en las mismas condiciones actuales y para ello se ha previsto un presupuesto que llega casi a los 1.100 millones de dólares.

Al contemplar semejante cifra, inmediatamente surgen los primeros comentarios encabezados por el propio presidente Morales, quien ha propuesto una cumbre para tratar este espinoso tema que estuvo a punto de desencadenar una convulsión social a fines del 2010, cuando el Gobierno intentó incrementar el precio de los combustibles en más de un 70 por ciento. El mandatario ha dicho otra vez que el subsidio, que alcanza al diesel, la gasolina y el GLP, es una manera dramática de sangrar el Tesoro General de la Nación y no es para menos, pues en lo que va del año, la importación de carburantes a precios internacionales para venderlos a precios congelados, se ha comido casi un 40 por ciento del valor total de la exportación de los hidrocarburos. La compra de estos productos es precisamente lo que ha hecho crecer de sobremanera la deuda externa nacional, especialmente con Venezuela, convertido en uno de los principales acreedores.

Ni bien surgen los comentarios adversos al subsidio, emerge la crispación de los sectores afectados, fundamentalmente los transportistas, que rechazan cualquier tipo de nivelación de precios y en varias ocasiones le han hecho sendas demostración de su fuerza a las autoridades centrales. Lo más probable es que todo siga en las mismas condiciones y el agua sigue subiendo con el riesgo de ahogar la economía boliviana.

Lamentablemente, las autoridades económicas solo contemplan la nivelación de precios a la hora de hablar de los subsidios y hasta ahora no han puesto en marcha ninguna de las alternativas que debieron ejecutar para paliar lo que ellas mismas llaman “sangría de recursos”.

Como se sabe, el astronómico crecimiento del parque automotor en el país, promovido desde el Estado a través de medidas irracionales, ha hecho crecer el monto del subsidio en más de seis veces. Recordemos que en el 2005 el Estado gastó 180 millones para mantener el congelamiento, monto que subió a 666 millones en el 2011, casi la mitad de lo que se prevé para el próximo año. En total, en los últimos siete años el país ha gastado más de tres mil millones de dólares en este concepto y  desafortunadamente poco se ha hecho para reducirlo.

Hay varias medidas que se pueden ejecutar sin tocar el precio. Por ejemplo, reducir el contrabando, pues más de un tercio del combustible importado vuelve a salir del país hacia los países vecinos. En segundo lugar, el Gobierno puede regular con mayor eficacia el ingreso de vehículos al país, especialmente en lo que respecta a los denominados “autos chutos” que en su momento gozaron de amplia protección  política. Tercero: el narcotráfico. Esta actividad utiliza gran cantidad de hidrocarburos y en eso tienen mucho que ver los autos de contrabando, que son usados como medio de aprovisionamiento de gasolina y diesel. Hay que limitar la importación de motorizados de alta cilindrada, controlar el uso del diésel para dirigirlo especialmente a la producción agrícola y promover el uso del GNV.

Por último, Bolivia tiene que pensar seriamente en la forma cómo está produciendo y utilizando los hidrocarburos. Es urgente que dirija las actividades hacia las necesidades internas y que deje de enfocarse casi de forma exclusiva en las exportaciones, que no dejan gas y combustibles líquidos para el consumo de los bolivianos, que cada día vemos que se nos ajusta la soga en el cuello.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Estados Unidos y el imaginario boliviano


Estados Unidos es un tema omnipresente en la realidad boliviana, sobre todo por el encendido discurso antiimperialista que siempre sale a relucir en el régimen gobernante, para el que resulta imprescindible mantener viva la figura de un enemigo externo amenazante, aunque esto en realidad solo forme parte del imaginario, como muchas de las cosas que suceden en el denominado "proceso de cambio".

Por todo esto es que no se puede esquivar el comentario acerca de los resultados de las elecciones norteamericanas que han dado como ganador al demócrata Barack Obama, quien resultó reelecto con muy poco margen en la votación, que le impide gozar de control pleno del Poder Legislativo.

Los medios de todo el continente están abarrotados de literatura sobre las repercusiones que tendrá para América Latina la continuidad de los demócratas en la Casa Blanca, así que lo mejor es circunscribirse a un análisis de lo que podría pasar en Bolivia con las noticias que llegan desde Washington.

Obama ha sido reelegido porque es el más indicado para continuar la dura batalla que inició hace cuatro años contra la implacable crisis económica que todavía sigue causando estragos en Estados Unidos y que seguramente tiene para mucho, habida cuenta de lo que sucede en Europa, donde uno a uno los países van cayendo en la recesión.

Por otro lado, la administración Obama tiene muchas responsabilidades que atender en el Medio Oriente, donde el proceso político denominado “Primavera Árabe” ha cambiado por completo el mapa del poder en esa región y ha obligado a la geopolítica internacional, conducida todavía por Estados Unidos, a realizar movidas de emergencia para no perder el control, sobre todo cuando existe la presencia amenazante de Irán,  que busca a toda costa la manera de sacar provecho de lo que está sucediendo. En este contexto, resulta clave el rumbo que tome el sangriento conflicto de Siria, el principal aliado del régimen teocrático iraní, que además trata de fortalecer sus nexos con los gobiernos populistas de América Latina, algo que pone muy nervioso al stablishment estadounidense.

Estados Unidos tiene aún mucho trabajo por hacer en Irak, en Afganistán, sobre todo para desmantelar una costosa guerra que parece no tener fin, mientras que permanecen las amenazas del terrorismo, con un aliado como Pakistán que por momentos no se sabe bien de qué lado se encuentra. En ese sentido, Obama ha sido muy eficiente, puesto que durante su mandato no volvieron a producirse nuevos atentados de importancia, ha disminuido el número de bajas en la “lucha contra el terrorismo” y no hay que olvidar que durante su Gobierno fue eliminado el saudí Osama bin Laden.

Y si vamos a mencionar todas las preocupaciones que tiene al frente el presidente norteamericano, no hay que olvidar Corea del Norte, China y su poderío económico que amenaza a la potencia del norte, el cambio climático, los desastres que siguen atacando sin piedad a las ciudades norteamericanas y muchos otros que dejan apenas un resquicio para ocuparse de América Latina, que para la Casa Blanca apenas existe por el problema del narcotráfico, cuyo epicentro es México. De ahí para el sur, Estados Unidos ha sido muy claro al delegarle a Brasil la responsabilidad de ejercer el liderazgo tutelar sobre los demás países. Y si Bolivia tiene que reclamar, despotricar y maldecir, precisamente debería dirigirse al sujeto indicado que desde hace mucho ha tomado el control de la región.

Los encantadores



Los canales de cable nos tienen locos con los encantadores. Hay un encantador de perros, el famoso César Millán; hay encantador de caballos, alguien que en cinco minutos puede dominar una bestia furiosa de 600 kilos; una encantadora de bebés que consigue hacer maravillas con chasquear los dedos; y también hay encantadores de adolescentes que doblegan a rebeldes crónicos en apenas unos días y unos cuantos trucos.
Ninguno de ellos usa la violencia para buscar los cambios deseados, se basan en el  liderazgo proactivo, en las reglas claras y la comunicación. Muestran los increíbles resultados de una simple mirada, de una posición erguida y enérgica  o sencillamente ignorando una mala actitud. He tratado de aplicar algunos de esos trucos con los “pisicos” de la casa y a veces consigo que me den algo de bolilla. Sospecho que la clave está en dominar las técnicas, cambiar de actitud para no recurrir con tanta ligereza a la agresión y obviamente hace falta la constancia y la práctica que requiere cualquier arte en la que buscamos la perfección.
No sé si a este paso aparecerán los profesores encantadores de estudiantes que conseguirán que los chicos disfruten la escuela y las tareas; los jefes encantadores que lograrán plena armonía y productividad en sus oficinas. Qué tal policías encantadores, burócratas encantadores y hasta dentistas encantadores que harán que uno disfrute mientras le horadan la muela con esos tornos indeseables. Habría que pensar en una escuela de encantadores para mandar también a nuestros políticos ¿O es al revés? Creo que mejor es buscar pueblos encantadores.

Una dosis de coherencia


El Gobierno boliviano anda chocho con el capitalismo norteamericano. Acaba de colocar 500 millones de dólares en Wall Street y el ministro de Economía anda casi jadeante pidiendo más y más. Recientemente salieron a relucir también los datos del comercio exterior boliviano y los números son claros al colocar a Estados Unidos como uno de los principales clientes de los productos nacionales. Las ventas bolivianas al país del norte han alcanzado en este año casi 1.200 millones de dólares, mientras que los gringos solo le vendieron a Bolivia algo más de 600 millones de dólares. Según datos del INE, el comercio con los estadounidenses ha crecido de manera notable, ya que en el 2011 nuestro país alcanzó en ventas solo la mitad de las cifras actuales. Es muy diferente el caso con Venezuela, donde hemos vendido apenas 232 millones de dólares y los venezolanos han colocado en el país mercaderías por un valor de 360 millones. Cuando se trata de economía, los números cantan y muy bien, pero al tratarse de política, nuestros líderes son totalmente desentonados y no hacen más que vilipendiar a quien resulta ser uno de los mejores socios comerciales. Una dosis de coherencia no vendría mal.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Y el Oscar es para… Sean Penn


El actor norteamericano Sean Penn hizo un excelente papel con el presidente Morales, ante quien se presentó como un férreo partidario suyo y dispuesto a convertirse en embajador de las “causas nobles” del Estado Plurinacional, entre ellas, la defensa de la hoja de coca. Sin embargo, el verdadero interés de la estrella de Hollywood era otro y lamentablemente no deja muy bien parado al régimen del MAS, pues de una manera indirecta deja establecido el sistema de abusos que viene funcionando en el país. Luego de reunirse con Morales en el Palacio Quemado, Sean Penn se trasladó a Santa Cruz donde hizo una visita reservada al ciudadano norteamericano Jacob Ostreicher, quien se encuentra detenido en la cárcel de Palmasola desde hace más de un año acusado de delitos relacionados con el narcotráfico. Reiteradamente, los familiares del detenido, un empresario que llegó al país para invertir en agricultura, han denunciado detención ilegal e incluso han manifestado que se trata de un “secuestro de Estado”. Autoridades del Gobierno estadounidense han hecho denuncias similares y han solicitado un trato justo para Ostreicher, pero se han chocado con un muro ideológico y revanchista claramente antiimperialista. Finalmente Sean Penn actuó como todo un norteamericano merecedor del Oscar.

martes, 6 de noviembre de 2012

La "Evo-lución" de Bolivia


Durante casi una década, el Gobierno brasileño se puso como meta cambiar la matriz energética de su principal polo industrial, San Pablo, donde la mayoría de las fábricas consumían energías sucias, entre ellas el carbón mineral. Al principio Petrobras comenzó regalándoles gas, subsidiando las instalaciones, fomentando a toda costa para que los empresarios confíen y se pasen a fuente más ecológica y barata. Años después y en esa misma onda ambientalista, el flamante Gobierno del MAS echó como a perros a los empresarios de la EBX que estaban iniciando un proyecto de industrialización del hierro en el Mutún. El pretexto para expulsarlos fue que usaban carbón vegetal para hacer funcionar sus hornos de fundición. La gigante brasileña se fue con el rabo entre las piernas e instaló sus equipos a pocos kilómetros de allí, donde siguió con su proyecto y por supuesto, no dejó de comprar carbón vegetal del lado boliviano. Todos saben lo que pasó con la Jindal, la falta de gas y todos los pormenores. Lo curioso es que ahora, el Estado Plurinacional anda con intenciones de comprarle a EBX los hornos que dejó en Puerto Suárez. Y claro, como el gas boliviano lo usan los brasileños y no alcanza para nosotros, la única alternativa sigue siendo el carbón, aunque ahora ya no hay quién se oponga.