viernes, 23 de mayo de 2014

Callen a Soza


El Gobierno nacional se ha propuesto callar al exfiscal Marcelo Soza y a todo aquel que sea capaz de corroborar sus afirmaciones. Hace poco consiguieron que dos diputados de la “Comisión de la verdad” abandonen la investigación de los casos oscuros que rodean al régimen y una de las más comentadas ha sido la situación de Rebeca Delgado, quien dejó entender que prefería callarse por su propia seguridad y la de su familia. En medio de las revelaciones de Soza, ha saltado el embajador de Bolivia en Brasil, Jerjes Justiniano, quien todavía está esperando la retractación de la revista Veja sobre presuntos vínculos del narcotráfico con algunos círculos del poder. Justiniano está seguro de poder callar a Soza, porque supuestamente está violando las normas establecidas para los refugiados políticos, quienes están prohibidos de hacer proselitismo en el lugar que les brinda cobijo. El embajador olvida que todo lo que se ha estado conociendo últimamente pertenece al expediente que está acumulando el Consejo Nacional de Refugiados de Brasil que analiza el caso Soza y que su contenido no es político, sino judicial. Para resumir las cosas, Justiniano intentó primero dar clases de periodismo en Brasil, ahora pretende enseñar diplomacia.