jueves, 29 de mayo de 2014

Realidad y ciencia ficción


En la industria petrolera, una de las más desarrolladas del mundo, no existe el “ojímetro”, pero el presidente de YPFB, Carlos Villegas, asegura, sin perforar ni un solo pozo exploratorio, que Bolivia tiene reservas de 60 trillones de pies cúbicos, una cifra que parece sacada de la ciencia ficción. En función de esas fantasías es que supuestamente los centroamericanos le ruegan al presidente Morales para que les venda gas y el vicepresidente habla de abastecer con energía nada menos que a Europa. Todo eso sin mencionar que el Estado Plurinacional acaba de relanzar la estrategia neoliberal de ser el “eje continental de distribución del Cono Sur”, postulado derribado por el grito revolucionario “Gas para los bolivianos”. En realidad, en campaña se aguanta todo, pero lo que no se puede admitir es que mientras se les vende y se les quiere suministrar gas a medio mundo, las empresas cementeras bolivianos, el Mutún y tantos otros emprendimientos de todo el país sigan esperando cuando menos “una molécula de gas”.