viernes, 16 de mayo de 2014

Los otros "metemanos"


No volveré a hablar de Percy Fernández, aunque su “metida de mano” siga levantando polvareda. Me referiré más bien a la reacción de la periodista que fue víctima del “tacto municipal”, pues creo que ha sido lo más lamentable de todo este episodio, es decir la sumisión del ciudadano ante los abusos del poder.

Todos los días, a hombres mujeres de este país nos meten la mano y casi todos reaccionamos de la misma manera que lo hizo aquella señora, con resignación, porque pensamos que la justicia también es “manilarga” cuando se trata de vaciarnos los bolsillos y de “ojos largos” cuando se trata de clavar su espada de acuerdo a su conveniencia. ¿Queremos que sigan así las cosas? Disculpemos entonces, no denunciemos y hagamos como si nada hubiera pasado.

No puedo creer cómo todos los años, religiosamente, cientos de miles de bolivianos nos sometemos al martirio de hacer cola bajo el sol y la lluvia para cumplir con la famosa “inspección técnica” de la Policía, una metida de mano mayúscula que parece gustarnos.

Vivimos en un estado ratero lleno de trancas, peajes, papel membretado, valorados, timbres, legalizaciones, renovaciones, segunda y tercera placa y reconocimientos de firmas, un inmenso aparato que apenas sirve para darle de comer a tanto pordiosero inútil que se hace llamar funcionario, dignatario y que nos mete miedo todos los días para que respetemos su investidura.

Y lo peor de todo es que nos sentimos inteligentes y muy importantes cuando aprendemos a movernos en este mundo de metemanos, cuando pensamos que actúa a nuestro favor. En fin, ya lo dijeron tantas veces. “Tenemos los manilargas que nos merecemos”.