lunes, 26 de mayo de 2014

Las bondades de nuestra justicia


Existe la posibilidad de que el expresidente boliviano, Gonzalo Sánchez de Lozada, pueda exigir de manera urgente su traslado a Bolivia, para pedir que sea la justicia de nuestro país la que tramite las acusaciones por violaciones a los derechos humanos supuestamente cometidas durante la última fase de su gobierno en el 2003. A Goni le puede haber entrado el miedo a que se haga justicia con él después de que un juez de la ciudad de Miami admitiera una demanda en su contra, tras haber encontrado “indicios convincentes” por los delitos de los cuales se lo acusa. La ciudad de Miami se está haciendo famosa por ser la cárcel de los bolivianos. Recordemos que allí está preso por narcotráfico el general de policía René Sanabria y recientemente fue condenado a seis años de prisión el oficial Fabricio Ormachea, acusado de extorsionar al empresario Humberto Roca. En este caso la justicia norteamericana demoró menos de un año en el proceso y Sánchez de Lozada debe estar preocupado que le pase lo mismo. En Bolivia, luego de 11 años, la Fiscalía ha confirmado que está por terminar la traducción de las solicitudes de extradición del Sánchez de Lozada y el exministro Carlos Sánchez Berzaín. Y esto no es broma.