martes, 18 de febrero de 2014

Política pura y dura

Casi 200 municipios del país están en graves problemas por las lluvias. Eso equivale a más de la mitad del país y entre todos tienen alrededor de dos mil millones de dólares en los bancos. Se trata de dinero que no han podido ejecutar por distintos problemas, entre ellos por la “burocracia” de las licitaciones y toda esa “molestosa transparencia” que afecta a todos menos al Gobierno central que saca dinero, dispone, firma cheques, suscribe contratos y adjudica obras sin necesidad del menor trámite burocrático. Si en este momento el Gobierno permitiera que alguno de esos municipios o el calamitoso departamento del Beni declarara “estado de desastre” todo ese dinero pudiera fluir con mayor rapidez y beneficiar a toda esa pobre gente que está sufriendo la peor de las tragedias. Pero lamentablemente para esos ciudadanos, estamos viviendo un año electoral y si el Gobierno se portara tan generoso, le daría la oportunidad a muchos opositores de hacer campaña con la desgracia de la gente en la misma proporción que lo están haciendo las autoridades nacionales. Ese es un privilegio o más bien un lujo que solo los dueños del centralismo se pueden dar. Precisamente en esta época es cuando la gente se puede dar cuenta que la política no tiene absolutamente nada que ver con la solución de los problemas.