lunes, 31 de marzo de 2014

Yapacaní defiende su "proceso de cambio"

Hace años que el municipio de Yapacaní es algo así como el “nuevo Chapare”, la extensión de núcleo más importante de producción de cocaína hacia el departamento de Santa Cruz. Alrededor de esta estratégica ciudad de la provincia Ichilo se han consolidado verdaderas zonas rojas, como San Germán, donde han sido descubiertas cientos de fábricas de droga y han detenido a ciudadanos colombianos y de otras nacionalidades en gigantescos laboratorios clandestinos. En la zona se han dado casos de narco-comunidades y hasta el presidente Morales lamentó públicamente que dirigentes ligados al oficialismo estén involucrados en actividades ilícitas. Hay denuncias de que en los alrededores funcionan células de narco-terroristas, sobre todo en la reserva del Choré, un lugar que se ha vuelto impenetrable. Las denuncias indican que toda esta “industria” floreció bajo la protección o al menos gracias a la indiferencia y la permisividad del régimen, dueño de un apoyo popular superior al 80 por ciento en esa región. El Gobierno está impulsando la creación de un cuartel antidrogas en Yapacaní, propuesta que ha generado la ira popular. Toda la institucionalidad y dirigencia política del lugar se ha volcado en contra del control y obviamente amenazan con devolver la “traición” en las urnas.