lunes, 15 de julio de 2013

Aterrizar con urgencia

Desde el 2011, la economía de China viene en baja y todo lo que sucede en el gigante asiático tiene repercusiones directas en América Latina, pues los chinos compran más del 40 por ciento de las materias primas, especialmente minerales, que exporta nuestro continente, cuya economía depende en un 75 por ciento de los productos primarios. Los datos no son alarmantes pero sí son preocupantes, pues los chinos han pasado de tener un crecimiento del 10,44 por ciento en el 2010, a un 9,29 el año pasado y las proyecciones son de 7,75 por ciento para el 2013. El efecto se puede notar en los cálculos que ha hecho el FMI para la economía latinoamericana hasta el 2014, con notables reducciones en su crecimiento, que según predice, no pasará del tres por ciento. El más afligido de todos es Brasil, que ha pasado de ser un país emergente, con aspiraciones de potencia mundial, a una nación convulsionada que no halla la fórmula para calmar la ira de la población. En todos los países en realidad, ya se están tomando medidas urgentes para paliar el bajón de la economía mundial originada por la desaceleración china. En Bolivia, esta crisis nos encuentra en un sesudo debate sobre cuál marca de aviones conviene comprarle a los ministros del presidente Morales.