martes, 9 de julio de 2013

Pobres y pobrecitos

En un país donde hay tan pocos hijos y muchos “entenados” es lógico que se den fricciones. De hecho, según una la última encuesta de la empresa Ipsos, una de las razones por las que la gente rechaza al “proceso de cambio” es porque no gobierna para todos los bolivianos. Pero nadie contaba con que también se produzcan peleas entre los privilegiados, hablamos de los cocaleros y los gremiales. Estos últimos están molestos porque el Servicio Nacional de Impuestos Internos (SIN) pretende quitar del Régimen Simplificado a miles de comerciantes que han acumulado inmensas fortunas y aún así evitan el pago de tributos escudándose en un sistema impositivo ideado para los vendedores de frutas o los comercializadores de caramelos de las esquinas. Hace unos días el secretario general de la Confederación de Gremiales, Francisco Figueroa, dijo que el Gobierno debería fijarse en los cocaleros, que no pagan impuestos e inmediatamente tuvo la respuesta de la máxima autoridad del SIN, Roberto Ugarte, quien defendió a los productores de coca afirmando que éstos no pagan impuestos porque son pobres en relación a los gremiales. Hace unos años, el mismísimo presidente Morales observó que sus “pobres” colegas cocaleros andan en costosos vehículos último modelo en el Chapare y encima sin placa.