miércoles, 17 de julio de 2013

La tragedia del GLP

Cuando María Elena Walsh compuso su famosa canción “El reino del revés” no se fijó en Bolivia, porque en lugar de haber hecho una pieza infantil hubiera escrito una tragedia griega. Nuestro país se ha convertido en importador nato de combustibles justo en el momento en que se produce la revolución que prometió devolverles los recursos naturales a los bolivianos, cuando la idea de los “sucios neoliberales” era venderles parte del gas a los chilenos y norteamericanos. Increíblemente esa situación ha empeorado y solo hace falta ver lo que ocurre con la gran cantidad de industrias que esperan la provisión de gas natural de YPFB, mientras se aumenta la exportación del energético a los mercados de Brasil y Argentina. Con el GLP la situación es todavía más increíble. Supuestamente estamos ingresando en la “era de la industrialización” que nos permitirá inundar el mercado de gas licuado. Pese a ello, seguimos importando este combustible para cubrir el déficit. Pero al mismo tiempo YPFB anuncia el inicio de las exportaciones de 5.500 toneladas de GLP a Paraguay. Los paraguayos, que saben leer la realidad boliviana mucho mejor que nosotros, han decidido posponer las cosas y seguir comprándole el gas a los argentinos.