lunes, 2 de diciembre de 2013

La creatividad venezolana

El Gobierno venezolano no deja de lanzar medidas insólitas para combatir la inflación. Obliga a los comerciantes a bajar sus precios hasta en un 50 por ciento lo que automáticamente se convierte en un saqueo; clausura los negocios a los que acusa de especulación y ahora impone tarifas máximas para los alquileres de locales de ventas. También se inventa incentivos para quienes se sometan a las políticas de control, pero lo que nadie entiende es cómo un régimen tan creativo para tantas “ocurrencias económicas” no tenga en cuenta que producir más es la mejor forma de combatir la escalada de precios. Pero justamente eso es lo que más ha fallado en Venezuela y los números hablan perfectamente sobre lo torpes que han sido quienes ahora pretenden tapar el sol con un dedo. En los últimos años en Venezuela ha caído un 32 por ciento la producción de autos, un 50 por ciento la fabricación de quesos, 17 por ciento el acero, 40 por ciento las autopartes, 52 por ciento el arroz, 67 por ciento las pastas de trigo, por citar algunos ejemplos. En general, la producción ha caído en un 10 por ciento en Venezuela y el colmo es que hasta el petróleo y el gas también reportan bajas. Casi todos los rubros han caído por efecto de la nacionalización, algo que no hace más que confirmar que el estatismo es una receta tan vieja como mala. En Bolivia, el Gobierno se ufana de que el Estado ha incrementado el control de la economía de un 15 a un 38 por ciento. Ya podemos anticipar los resultados.