viernes, 27 de diciembre de 2013

Y un día vinieron por las ONG…

Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) se han convertido en el próximo enemigo a destruir. Una ya fue expulsada (IBIS) y otras parecen estar en la mira, acusadas de conspirar y de atender intereses extranjeros, imputación que le ha caído nada menos que a CEJIS, la institución que la ha dado al proceso de cambio la mayor cantidad de funcionarios de alto nivel, entre ellos nada menos que al ministro de Gobierno, Carlos Romero. Hay varias ONG que se han declarado perseguidas, caso de UNITAS y otras que piden no ser atacadas injustamente, como ERBOL. Para el “proceso de cambio” estrellarse contra las ONG es como renegar de la Santísima Trinidad, es como escupir en el espejo o autoflagelarse. Estas entidades han sido las mayores aliadas del Gobierno, las que más recursos y discurso le dieron al MAS, cuando éste todavía no tenía ni el dinero para moverse solo, pagarse los pasajes y los viáticos, ni la claridad para entender los problemas del país. Las ONG han sido adeptas tanto en las buenas como en las malas, pero obviamente es difícil pasar de la sociedad a la complicidad, pues de otra manera estarían avalando la persecución, que lamentablemente nunca denunciaron. Por desgracia ahora les toca el turno a ellas. Hay que defender la justicia.