viernes, 20 de junio de 2014

Desarrollo alternativo al revés


Se conocía como “desarrollo alternativo” la política de sustitución de cocales ilegales en el Chapare y Los Yungas, por cultivos legales y normales, de esos que se siembran en lugares donde no hay agricultores privilegiados, ya sea en el Chaco, la Chiquitania y muchos otros lugares del Valle y el Altiplano. A los cocaleros se les pagaba por reemplazar la coca por banana, piña o naranjas, pero todo fracasó porque los narcotraficantes pagan mejor y porque los dirigentes cocaleros se volvieron más fuertes que el gobierno. Hace diez años, los cocaleros le impusieron al país esa gran mentira del “cato de coca” que se volvió piedra libre para sembrar la “hoja sagrada” en todos lados, a tal punto que el “desarrollo alternativo” quedó patas para arriba y en los últimos años, a los cocaleros se los ha estado presionando para que arranquen sus naranjos y sus plantas de café para llenarlas de coca. El problema de escasez de cítricos y otros comestibles es tan grave en Los Yungas (lo más grave debe ser el exceso de oferta de coca que tira abajo los precios), que la Asociación de Productores de Coca de La Paz acaba de emitir una orden para obligar a los afiliados a producir cuando menos “un cato” de naranja, de yuca o de cualquier otro producto que sirva para llenar el estómago, pues resultó ser una mentira que la coca es mejor que la leche.