sábado, 1 de septiembre de 2012

Haciendo números

Yungas de Vandiola es la segunda zona de siembra de coca tradicional
en el país. Allí están permitidas no más de 110 de las 12 mil
hectáreas que figuran en la Ley 1.008. El resto de la coca legal está
en Los Yungas de La Paz. En Vandiola no hay 110, sino el doble de
hectáreas sembradas y el Gobierno ha dicho que esas deben ser
erradicadas porque su destino es la fabricación de cocaína. Si sumamos
esas 110 hectáreas ilegales con las 1.500 que hay fuera de la ley en
Los Yungas paceños, todavía está muy lejos de las cerca de 21 mil
hectáreas excedentes que, según la ONU y otros organismos, existen en
el país. Si le restamos las ocho mil hectáreas que fueron legalizadas
en los últimos siete años, siguen quedando más de 11 mil, que
seguramente están repartidas entre el Chapare y algunos parques
nacionales de Cochabamba, Beni y Santa Cruz, en la zona de influencia
de las seis federaciones del trópico cochabambino. Es un gran logro
que se haya reconocido oficialmente que la coca ilegal se destina al
narcotráfico, aunque todo depende de dónde se encuentra. De todas
formas la presión internacional parece estar dando sus frutos y ya se
nota alguna movilización gubernamental en relación al auge de la coca.