miércoles, 14 de agosto de 2013

Sobredosis socialista

El ministro de Agricultura de Venezuela, Yván Gil, admitió que su país importa el 5% de los alimentos que consume y para remediarlo, propone una dosis mayor de la enfermedad que justamente ha agudizado el problema de la escasez. Según Gil, el Gobierno va a insistir en su política de reversión de tierras y las va a entregar a los campesinos chicos y medianos que supuestamente deberían garantizar la soberanía alimentaria del país. En 14 años el populismo venezolano ha expropiado siete millones de hectáreas de tierras que supuestamente estaban ociosas, pero en lugar de aumentar la producción, esta ha disminuido y según cifras del sector privado, el nivel de importación de alimentos bordea el 70 por ciento. En la misma entrevista en la que Gil reconoce el problema y anuncia el polémico remedio, también se queja de los malos resultados que ha tenido y dice que las autoridades han fallado en la gestión y audacia en las inversiones para hacer de esas tierras productivas. En ese mismo proceso Cuba ha invertido más de 50 años y el resultado ha sido exactamente el mismo, solo que oficialmente la isla socialista está obligada a comprar más del 80 por ciento de lo que sus habitantes llevan diariamente al plato. Bolivia también trata de imitar ese camino.