jueves, 5 de septiembre de 2013

Otro milagro de Francisco

Dicen que el primer milagro del papa Francisco fue hacer que millones de brasileños “adoren” a un argentino. El segundo parece estar ocurriendo en Bolivia, donde la dirigencia del MAS no habla de otra cosa más que de religión, de organizar misas, de plegarse a la jornada de ayuno convocada por el Sumo Pontífice y afirmar que el presidente Morales es católico apostólico y romano, que reza todos los días y que siempre ha sido un devoto practicante, pese a que alguna vez afirmó que es marxista, leninista y socialista y a que se niega a asistir a las celebraciones oficiales  de la Iglesia (salvo la de Urkupiña), pues prefiere rodearse de pastores pentecostales que lo llenan de medallitas. Es más, con el gesto de reconciliación hacia Brasil, con el perdón a los españoles por lo del avión, sólo falta que en lugar de insistir en el Premio Nobel, alguno en el oficialismo esté pensando que es muy simple conseguir una canonización. Esto tiene su explicación en la visita que le hará el mandatario al Obispo de Roma con quien se encontró apenas unos minutos en Río de Janeiro. Nadie sospecha qué podrá pasar luego de una hora de conversación.