martes, 3 de septiembre de 2013

Palmasola ¿caso cerrado?

Los presos de Palmasola que sufrieron el ataque el pasado 23 de agosto en el que perdieron la vida 35 reclusos hicieron público un comunicado en el que expresan su perdón hacia los internos que organizaron una incursión “tipo comando” y les prendieron fuego los internos de un bloque con el que mantenían un enfrentamiento por el control de la prisión. Ojalá sea ese un gesto auténtico de reconciliación pero surgen algunas dudas ya que en realidad los presos no quieren “hacer más olas” para evitar traslados, cambios y otros “trastornos” que seguramente serán perjudiciales para el “alto mando”, que por supuesto incluye también a policías que tienen parte en el statu quo de Palmasola. Al parecer, este mismo razonamiento se ha impuesto en el Gobierno, donde ningún funcionario ha renunciado, nadie ha sido echado o cuando menos interpelado a raíz de esa masacre en la que se ha denunciado “mano negra”. Para las autoridades este parece ser otro “caso cerrado”, total, en las cárceles del país “no hay hacinamiento”, según lo ha expresado el presidente Morales. En la mentalidad de los presos se puede entender un razonamiento de este tipo, pero es impensable concebir la formación de un Estado bajo estas circunstancias.