viernes, 18 de septiembre de 2015

Ama Qhella

No hay duda que se trata de un enorme triunfo diplomático haber logrado el reconocimiento internacional de los valores "Ama Sua, Ama Llulla y Ama Qhella” que tanto enarbola el Gobierno boliviano. Pero tampoco hay que negar la necesidad de ser más sinceros a la hora de hablar de estos preceptos que significan “No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojo”. Fieles a su estilo de fabricar trucos lingüísticos, los impulsores de esta iniciativa ante la ONU los vendieron como “principios andinos”, cuando en realidad se trata de leyes del imperio incaico utilizadas por la clase dominante de aquella época para cohesionar a los súbditos de los pueblos conquistados. Desde el punto de vista jurídico pertenecen al campo del Derecho Positivo, es decir, normas escritas por un órgano legislativo superior que busca corregir conductas que se suponen desviadas y atentatorias contra el sistema establecido. La ONU es precisamente un organismo mundial que responde a los grandes poderes de hoy y de siempre cuya misión es uniformizar las leyes e imponerlas en los cinco continentes. Aceptar el “Ama Sua, Ama Llulla y Ama Qhella” responde a ese mismo objetivo y los que están en contra flecha son, por el contrario, quienes creen haber impulsado una hazaña cultural.