jueves, 3 de septiembre de 2015

El llanto de los agropecuarios

Algunos dirigentes del sector agropecuario de Santa Cruz estaban por derramar lágrimas por la renuncia de la ministra de Desarrollo Rural, Nemesia Achacollo, quien ocupó el cargo durante cinco años. Parece increíble que los productores llamen a esta señora “amiga de los ganaderos y agricultores”, después de tantos padecimientos, las tomas de tierras, las torturas del INRA, las prohibiciones a las exportaciones, los cupos, el acoso de las autoridades forestales y el Ministerio de Trabajo, las amenazas de reversión, los saneamientos y la demora en la entrega de títulos de propiedad, entre muchas otras vicisitudes que tuvieron que enfrentar los hombres y mujeres del campo, tratados por este régimen como si fueran delincuentes. Algunos creen que si no hubiera sido por Doña Nemesia, las cosas hubieran sido peores, ya que se trata de una funcionaria que conoce la región y además sabe lo que cuesta sembrar y cosechar. El llanto de los productores se hizo copioso cuando se enteraron del sucesor de Achacollo, a quien tendrán que convencer primero que en Santa Cruz se produce alimentos y esa comida no es para los chanchos, sino para los bolivianos.