lunes, 16 de noviembre de 2015

El pelo y las mañas del TSE


Dicen que el zorro pierde el pelo pero no las mañas y es lo que pasa con el Tribunal Supremo Electoral, donde han querido dar algunas señales de cambio, con cambios de nombre, la posesión de “ilustres” y “notables”, pero no hay caso. Recientemente fueron sancionados los vocales electorales de Chuquisaca que permitieron la consolidación de uno de los casos de fraude más vergonzosos de la historia, cuyo resultado fue la reelección ilegal del gobernador Esteban Urquizu. Pese a todas las irregularidades, no se habla de revisar la legitimidad de la autoridad, pues lo mínimo que debería hacerse es destituirlo de un cargo que ejerce fuera de la ley. Sobre los vocales alejados de sus cargos, tampoco se habla de una sanción y es como si no hubiera pasado nada. Pierden la pega, pero ya el “proceso de cambio” se encargará de reubicarlos y premiarlos de alguna manera. Y volviendo a los flamantes y “lustrosos” vocales, al parecer ya se les cayó el barniz. El más reciente hecho irregular es la aparición de un material propagandístico perteneciente al Órgano Electoral en el aparece un gigantesco “SÍ” con el pretexto de una campaña para empadronar a la gente. Hay que escuchar las explicaciones tan mañosas que están dando sobre esta lamentable transgresión a la ley.