jueves, 19 de noviembre de 2015

Testigo en peligro

La  promesa hecha en Irlanda por el Gobierno nacional de ayudar a esclarecer la muerte del ciudadano Michael Dwyer quedó en nada y las evidencias muestran que las intenciones son absolutamente contrarias a la búsqueda de la verdad de lo sucedido la madrugada del 16 de abril de 2009. Un fiscal que responde a las órdenes del Ministerio de Gobierno y que conduce las investigaciones del Caso Rózsa, intentó este lunes suspender la declaración de un testigo considerado clave para ayudar a entender qué fue lo que ocurrió en el hotel Las Américas el día que murieron tres europeos a manos de las fuerzas de seguridad del Estado. El declarante es Luis Hernán Rossel, exgerente del establecimiento intervenido por la policía y que en su momento aseguró ante las autoridades judiciales, que por órdenes de los ejecutores del operativo fueron borrados todos los videos captados por las cámaras de seguridad del hotel. Esas cintas deberían mostrar que lo ocurrido fue nada más que un ajusticiamiento. La suspensión de la declaración de un testigo sería completamente ilegal ya que fue debidamente presentado por la defensa con la suficiente anticipación.