martes, 8 de octubre de 2013

Chicos fisicudos

En el año 2002, los integrantes de una tristemente célebre comparsa de fisicudos sembró el terror en el tercer día del Carnaval cruceño y desde aquella vez la celebración más popular de la ciudad nunca volvió a ser la misma.  Aquellos pistoleros se enfrentaron a tiros con un grupo rival en plena calle Ballivián y una bala perdida acabó con la vida de la enfermera tarijeña Zulma Cavero. La población se conmocionó con ese hecho de sangre y hubo gestos de repudio hacia la mencionada agrupación de facinerosos, quienes tal como se pudo comprobar posteriormente, eran unos conocidos instructores de gimnasia, agentes de cobranza y lo que es peor, prestadores de  “servicios políticos” que actuaban contratados por partidos políticos, por algunas autoridades que recurrían a ellos como “grupos de choque” y por candidatos de la universidad pública que los usaban en actividades “de campaña”. Sus fechorías se hicieron famosas y en reiteradas ocasiones hicieron noticia, gracias a la impunidad de la que gozaban.  La opinión pública otra vez está conmocionada por la actuación de otro fisicudo que acaba de cometer un crimen. Todo indica que el individuo en cuestión tiene algunas semejanzas con sus famosos antecesores.