jueves, 3 de octubre de 2013

"Conflictología" boliviana

Hace unos años, el periódico La Razón creó un espacio en sus páginas denominado “Marchódromo” en el que publicaba las marchas, los bloqueos y las movilizaciones previstas para cada día de tal manera de prevenir a los angustiados paceños sobre las molestias, los embotellamientos y los retrasos. Para esa fecha ya existían las instituciones y “oenegés “ encargadas de contabilizar los conflictos, buscar sus orígenes y señalar a los responsables, tanto de los planteos como de las posibles soluciones. En Bolivia hay gente que ha hecho carrera, con maestría y doctorado en conflictos, aunque los sindicalistas y bloqueadores profesionales siempre les llevan la delantera. Con tanto seso metido en el asunto ya deberíamos haberles pillado, pero no cabe duda que mientras los conflictos sean un buen negocio y un medio de vida para tantos bolivianos, la cosa no va a prosperar. La última novedad en materia de “conflictología” la ha dado el CEDIB, que acaba de crear un mapa interactivo de conflictos que permitirá a cualquier usuario de internet reportar algún problema en su barrio, en su comunidad o en su ciudad. Para decirlo mal y pronto es una suerte de Facebook de los conflictos, en los que la gente tal vez podrá criticar y otros se limitarán a poner “me gusta”, porque la solución final sigue estando muy lejos.