viernes, 18 de octubre de 2013

Puras teorías nomás

El senador boliviano Róger Pinto ha vuelto a ser noticia en Brasil luego de su polémica salida de la embajada brasileña en La Paz, donde se mantuvo refugiado durante más de un año por la negativa del régimen boliviano de otorgarle un salvoconducto. El operativo de traslado del legislador a Brasilia provocó serios inconvenientes entre los gobiernos de ambos países y en teoría, la presidente Dilma Rousseff no se había enterado de aquella aventura encabezada por Eduardo Saboia. En teoría también, la presidente brasileña estaba furiosa y comenzaría los trámites para sacar a Pinto de su país; en teoría se deshizo en disculpas con las autoridades bolivianas y teóricamente le aplicaría un castigo ejemplar a Saboia por haberse burlado de esa manera de todos. Pero la realidad es que el parlamentario pandino no solo parece muy bien afianzado en su calidad de refugiado político en el país vecino, sino que también goza del apoyo de numerosos de sus colegas del Congreso de Brasil, con quienes mantuvo una reunión que estaba pendiente desde su llegada. Allí habría hablado de las mismas denuncias sobre los supuestos vínculos de altos jerarcas gubernamentales con el narcotráfico que provocaron tanta ira en nuestro país. Mientras eso ocurre, el embajador boliviano en Brasil, Jerjes Justiniano, sigue preparando el juicio contra la revista Veja.