miércoles, 9 de abril de 2014

La era de los drones



"El problema es la mano de obra", me dijo un ganadero cuando hablábamos de la necesidad de introducir nuevas prácticas en la crianza de animales. Tecnología hay, conocimientos también pero lamentablemente es difícil lidiar con "el arreo", no precisamente de los animales. 
Ese justamente debe ser el problema que ha alentado a los creadores de un nuevo robot que es capaz de redactar noticias en tiempo récord, sin errores ortográficos y con suma precisión.
El periodista cibernético desarrollado por un experto en programación debutó en el diario Los Ángeles Times con la primicia de un sismo en California que estuvo al aire en menos de tres minutos, con detalles y todo. Muchos de mis colegas van a pegar el grito al cielo con esta noticia, aunque seguramente tardará un trecho en llegar a nuestro medio. 
Pero los que ya están aquí son otros drones, unos aparatos voladores que pueden hacer todo tipo de trabajos, desde repartir correspondencia (no más carteros) hasta medir terrenos (pobres topógrafos), hacer análisis de suelos (tristes los geólogos) y también proveer servicio de internet a poblaciones alejadas, como lo tiene previsto hacer la empresa Facebook. 
Tal vez un día lleguemos al extremo que relataba aquel cuento, sobre una inmensa fábrica controlada apenas por un hombre y un perro.  El hombre había sido contratado para observar el proceso de producción ¿y el perro? para vigilar al tipo y que no toque nada. Es "la mano de obra", diría mi amigo ganadero, a quien se le terminan los días, de ver crecer sus animales en extensas pasturas libres de agua, de loteadores y politiqueros baratos.