lunes, 14 de abril de 2014

Negocios plurinacionales


Hace unos días Bolivia se convirtió en una de las 11 naciones (de un total de 193) que votaron a favor del separatismo de Crimea, región de Ucrania que se mantiene bajo ocupación militar de Rusia, país que ha estado desestabilizando a la república del este europeo con el objetivo de restablecer el imperialismo zarista. La ONU convocó a una sesión para tratar el referéndum separatista de Crimea y emitió una resolución de rechazo apoyada por una abrumadora mayoría, mientras que nuestro embajador en Nueva York, Sacha Llorentty, llevó la postura de apoyar la secesión y respaldar el expansionismo del despótico Vladimir Putin. La prepotencia rusa en contra de Ucrania y de toda Europa en realidad, se asienta sobre la hegemonía energética que ejerce sobre el Viejo Mundo, que depende en gran parte de la provisión de gas de Rusia. Lo insólito de la postura boliviana no está en apoyar a un tirano como Putin, sino en la contradicción que ha sido expresada recientemente. El vicepresidente García Linera acaba de afirmar en Europa que Bolivia podría venderles gas, así reducen la dependencia de los suministros que vienen de los campos rusos. Una de dos, o la coherencia no es la mejor materia del Estado Plurinacional o tal vez el capitalismo y los negocios que se le han metido hasta los huesos a algunos agentes del proceso de cambio.