jueves, 23 de abril de 2015

Las locuras de un coronel boliviano


Como si se hubieran puesto de acuerdo (claro que lo han hecho), varios voceros del gobierno calificaron como “locuras” las revelaciones que hizo el coronel de ejército Germán Cardona, quien confirmó que el caso
Rozsa es un montaje del gobierno, que fabricó las pruebas contra varios acusados de terrorismo, utilizando la ayuda de las Fuerzas Armadas, tal como lo hizo con la Policía. Por primera vez no han usado
acusaciones como “delincuente confeso” como lo hicieron con otros que hicieron importantes revelaciones, que este caso fueron acompañadas de fuertes denuncias de narcotráfico en contra de importantes agentes del Estado Plurinacional. No es la primera vez que un uniformado de alta graduación acapara los titulares de prensa durante el “proceso de cambio”. El primero fue el general de Policía, René Sanabria, vinculado a altas esferas del Ministerio de Gobierno y arrestado por la DEA con un voluminoso cargamento de cocaína. El segundo fue el mayor Fabricio Ormachea, detenido en Miami en pleno delito de extorsión después de que fuera grabado hablando hasta por los codos sobre los grandes negocios que se hacen a nombre de la “revolución”. Según Cardona, muchos de sus camaradas militares son cómplices de todo lo que ocurre y seguramente hay que ser un loco para no aprovecharlo.