jueves, 2 de abril de 2015

El ministro del chaleco y el "país chaleco"

Pocas veces se ha visto en nuestro país una reacción tan contundente como la que se observó con el exministro de Defensa, Jorge Ledezma, quien quiso “avivarse” con los chilenos y salió trasquilado. Una metida de pata, una chacota, viveza criolla, no importa cómo se lo llame, pero el hecho de tratar de aprovechar un supuesto gesto de solidaridad para fines políticos es producto de un estilo que se ha impuesto en Bolivia, donde todo vale, todos le meten nomás, no importan las leyes ni las formas con tal de ganar y pisotear a los demás. Falta saber si lo del ministro destituido fue una simple iniciativa personal, pero lo cierto es que su actitud ha merecido el reproche internacional, pues afortunadamente en el mundo en que vivimos, que tiene muchos defectos, todavía importan las leyes y la decencia. El Gobierno boliviano, que lleva adelante una justa demanda frente a Chile ante los tribunales de La Haya, no tuvo más remedio que sustituir al “ministro chaleco” y pedir disculpas por un desafortunado evento que no le hace nada bien a la causa marítima nacional. Ojalá esta experiencia nos sirva para no seguir “haciendo chaleco” la democracia boliviana.