jueves, 30 de mayo de 2013

Viva mi Patria Bolivia

Los pobladores del Estrecho de Tiquina, en el Lago Titicaca, mantuvieron bloqueada la ruta de acceso al Santuario de Copacabana durante más de tres semanas exigiendo la construcción de tres puentes que unan las principales islas de la zona, de gran afluencia turística. Con el bloqueo los pobladores impidieron que los peregrinos y visitantes puedan llegar al lugar durante los días de Semana Santa y con ello arruinaron la mejor época del año para todos los lugareños que viven de la “industria sin chimeneas”. El pedido de los comunarios era de lo más irracional que se haya visto en este país, donde ya nada causa sorpresa. Estaban pidiendo obras valuadas en más de mil millones de dólares y aun así el Gobierno accedió a la construcción de uno solo de los puentes que conecte a las islas de San Pedro y San Pablo de Tiquina, habitadas por apenas unos cientos de familias. Después de tanto perjuicio, de la represión, de las detenciones, del diálogo, de los tires y los aflojes, de cientos de horas de reuniones, después de negociar, firmar papel y llegar a los acuerdos, ahora resulta que ha surgido una agrupación de barqueros y balseros que se opone a la construcción del puente, porque según ellos, les va a quitar el trabajo. ¿Y adivinen qué? Pues ahora están bloqueando y seguramente en Copacabana no habrá ni un alma para la fiesta de Corpus Christi que se celebra hoy. Solo en Bolivia