martes, 14 de julio de 2015

La fuga de "El Chapo"


La segunda fuga del mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del temerario cártel de Sinaloa, revela no solo el hecho de que el narcotráfico puede tener mucho más poder que el Estado, sino que en vista de eso, los gobiernos pueden estar supeditados a los designios de los mafiosos. Un túnel de más de un kilómetro y medio por casi dos de ancho, con sistemas de ventilación e iluminación, servicio de transporte, rieles y otras comodidades no se construye en dos días. Ni siquiera los creadores de innumerables películas inspiradas en fugas hubieran imaginado un caso como éste en una cárcel de máxima seguridad. Es obvio que "El Chapo", cuya figura se asemeja cada vez más a un mito fantasmagórico es mucho más útil afuera que adentro. De acuerdo a investigaciones realizadas por documentalistas del canal Discovery, Joaquín Guzmán no es más que una cabeza de turco o la punta de un iceberg que esconde la verdadera estructura del narcotráfico en México y en otros países, donde las drogas están controladas por una asociación de fuerzas privadas (como la de El Chapo) y públicas que necesitan tener una figura de gran talla para desviar la atención, como ocurrió en su momento con Pablo Escobar en Colombia. Con este hecho no cabe duda que hay "Chapo" para rato.