miércoles, 9 de diciembre de 2015

Cuerpo y figura del 'Proceso de Cambio'

El escándalo del Fondo Indígena está sirviendo para constatar con lujo de detalles de qué madera está hecho el “proceso de cambio”. Hace unos días, el ex viceministro Rafael Puente se rasgaba las vestiduras frente al encarcelamiento de la exministra Julia Ramos, preguntándose cómo es que una especie de santa vendió su alma al diablo. El mismo comentarista decía que al mes de inaugurada la “revolución moral” una dirigente oficialista decía que había que repartir pegas en función del aporte  que se había hecho en campaña, para que recuperen su platita. Posteriormente, la exministra Nemesia Achacollo también dio luces sobre cómo funciona todo esto. Según argumenta, ella se cansó de reclamar, denunciar, observar e informar sobre la farra que estaba ocurriendo en el Fondo Indígena y todos le respondían más o menos como aquel carnavalito “Soy soltero”, cuyo estribillo dice “Si me emborracho es con mi plata”. A lo mejor alguien, tal vez don Rafael Puente, que estuvo mucho más de un mes en el Gobierno y nunca denunció tales cosas, tenía la misión de recordarles a sus compañeros que esto es un Estado y no una farra. Por último nos quedamos con las palabras de Julia Ramos: “¿quién protege a Nemesia Achacollo?”.