martes, 15 de diciembre de 2015

El que en vida fue: Lago Poopó

Nunca como en estos diez años se había escuchado hablar tanto de ecología en Bolivia. El medio ambiente, la madre tierra, la Pachamama, los derechos de las plantas y los animales, las piedras con alma y todos los mensajes favorables hacia el cuidado de la naturaleza. Nuestros gobernantes han cobrado fama mundial por las leyes ecológicas, por sus discursos en cada una de las conferencias internacionales y por su decidido apoyo a las medidas planetarias a favor de la reducción del impacto sobre los recursos agua, tierra, flora y fauna. Pero hay un dicho muy cierto y tiene que ver con la coherencia: “Por los frutos los conoceréis” y en verdad, las palabras son muy livianas, tanto que se las lleva el viento y son los hechos los que suelen pasar a la historia. En el futuro tal vez el “Proceso de Cambio” sea recordado porque fue el primero en partir un parque en dos para construir una sospechosa carretera; por haberle abierto las puertas de las reservas naturales a las empresas petroleras y tal vez lo recuerden también por haber sido el periodo en el que se secó un lago, el segundo más grande del país.