martes, 15 de diciembre de 2015

Salpicaduras del Fondo Indígena

La estrategia 'caiga quien caiga' que está aplicando el Gobierno en el escándalo del Fondo Indígena ha comenzado a complicarse. El encarcelamiento de algunos dirigentes indígenas y campesinos que se farrearon millonadas que debían servir para el desarrollo de sus comunidades, amenaza con salpicar cada vez más alto. Los que parecían intocables hoy son llamados a declarar, como lo es la exministra Nemesia Achacollo, señalada por sus mismos compañeros como una de las principales responsables de los malos manejos, porque ella era quien aprobaba los proyectos y los desembolsos. Todo ha surgido a raíz de los comentarios de la exministra Julia Ramos, quien desde su celda preguntó qué privilegios tenía Achacollo y otro sindicalista que también la señaló directamente. Este ataque de transparencia del régimen se activó con el objetivo de mejorar en las encuestas camino del referéndum del 21 de febrero de 2016 y al parecer le está dando buenos resultados. El problema es que, de acuerdo a los testimonios de los últimos detenidos, parte de la plata del Fondo Indígena se usó para la ceremonia de posesión del presidente Morales en Tiahuanaco y que cuando el Primer Mandatario se  enteró de algunas cosas oscuras, habría pedido silencio. La encrucijada es parar la salpicadura o ver si no rebalsa todo hasta febrero.