domingo, 12 de octubre de 2014

Hablemos de cine

Ahora que no se puede hablar de política hablemos de cine. Recordemos una hermosa película Argentina  “Un lugar en el mundo”  dirigida por Adolfo Aristarain y cuyos protagonistas son José Sacristán, Leonor Benedetto y Federico Lupi. Este último encarna a Mario, un hombre idealista y soñador que se va a un pueblo muy pobre a organizar una escuela y construir una cooperativa que les permita a los pastores de ovejas trabajar en mejores condiciones, vender a mayor precio su lana y elevar su calidad de vida. Deciden acopiar toda la producción esperando condiciones más favorables, pero luego aparecen los especuladores e intermediarios que les calientan las orejas a los campesinos. Estos presionan a Mario porque quieren vender, tener la platita en el bolsillo, gastársela en la cantina y amenazan con tirar al suelo el plan de convertir a la cooperativa en el factor de desarrollo del pueblo. Mario no se intimida, pero la presión aumenta hasta que decide darles una lección a los pastores. Una noche le prende fuego a toda la lana con la intención que aprendan a ver el futuro a largo plazo. En nueve años los bolivianos hemos quemado 145 mil millones de dólares de ingresos extraordinarios y al parecer queremos seguir quemando la platita. Un día tendremos que empezar de cero otra vez.