miércoles, 20 de abril de 2011

El calendario boliviano

El Gobierno y la COB han llegado a un arreglo a las apuradas que anticipa un rebrote de los conflictos para nuevo aviso. El acuerdo tenía que producirse sí o sí antes de la Semana Santa ya que la población boliviana, fiestera por excelencia, no le perdonaría ni a los dirigentes obreros y menos a las autoridades, que le arruinen el jolgorio. Así es en este país, donde el “calendario conflictivo” es equivalente con el de las fiestas de guardar y aquellas en las que se baila y se empina el codo, que para el caso vienen a ser casi lo mismo, porque en Bolivia se practican las tres “B”: se Baila, se Bebe o se Bloquea. El Gobierno intentó romper con las tradiciones con aquel gasolinazo navideño y ya ven cómo le fue. Tuvo que decretar el “reculazo” una hora antes del Año Nuevo porque de lo contrario, fregar dos fiestas le hubiera costado mucho más caro aún. La pregunta del millón es para cuándo los remezones del conflicto. El primero de mayo está muy cerca y luego vendrán las cosechas. Tal vez para agosto o septiembre, dos meses que suelen ser muy agitados, tanto para el buri, como para las protestas. Así es Bolivia.