miércoles, 13 de abril de 2011

Un tiro a matar

Ni siquiera el gobernador Costas puede pasear tranquilo por las calles de la ciudad y menos ir en paz a un banco a pagar agua y luz. Tremendo susto el que se llevó la primera autoridad departamental ayer, cuando trataba de jugar al héroe con unos “maleantillos” que le salieron más malos que los más avezados inquilinos de Palmasola. En primer lugar, ya no se puede uno hacerse el machito en esta capital del crimen y por otro lado, cualquier palomillo “robacelulares” le sale a uno con revólver en mano y tira a matar. Por suerte el “prefectuli” tiene la cabeza bien calcificada y la bala prácticamente rebotó, sin provocarle daños mayores. A ver si con esta experiencia la Policía, la Gobernación y por supuesto, el Ministerio de Gobierno se ponen las pilas contra la delincuencia. Este caso es demasiado grave como para que quede sin esclarecimiento, como lo están decenas de atentados ocurridos en los últimos años. No habría que descartar que se trate de alguna dañinera en estos tiempos en los que cualquier cosa sirve para generar cortinas de humo.