jueves, 5 de marzo de 2015

La mentira del blindaje

Desde que el precio del petróleo comenzó a bajar vertiginosamente el año pasado, los analistas y líderes políticos hicieron diferentes pronósticos, desde los más pesimistas, hasta los más optimistas. Estos últimos llegaron a decir que no había de qué preocuparse, puesto que las pérdidas anuales no llegarían ni a cuarenta millones de dólares, mientras que en el otro bando hablaban de mil millones de dólares, bajón que se comenzaría a notar después del primer trimestre de 2015. El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de sacarnos de dudas luego de hacer público el reporte de las exportaciones correspondiente al mes de enero. Según estos datos, las ventas bolivianas al exterior han caído en un 22 por ciento frente al monto registrado en el mismo mes del año pasado. En el sector de hidrocarburos el descenso llega al 32 por ciento, lo que significa alrededor de 186 millones de dólares menos. Y si observamos la caída del valor de las ventas de gas natural, el principal producto de exportación de Bolivia, el porcentaje alcanza casi el 30 por ciento, lo que en dinero significa 161 millones de dólares de disminución. Si hacemos un cálculo muy  simple, no hay duda que la factura anual fácilmente superará los dos mil millones de dólares más del doble de lo previsto por los más optimistas.