lunes, 3 de junio de 2013

Las soluciones no vuelan

El viceministro de Régimen Interior, Jorge Pérez, ha dicho que los maleantes van a salir huyendo cuando escuchen los helicópteros que acaba de entregar el Gobierno Nacional a la Policía de Santa Cruz. Ojalá que los rateros y asesinos sean más asustadizos que los narcos del Chapare, donde hace décadas meten bulla los poderosos helicópteros Huey y en lugar de escapar, se han multiplicado, invadiendo territorios vecinos como Yapacaní, San Germán, el Choré y otros. Contar con helicópteros es algo maravilloso para reforzar la seguridad ciudadana, pero de ahí a pensar que se trata de la gran solución al problema, es una grave equivocación. Tampoco es como para que el Gobierno central se lave las manos y olvide la larga lista de obligaciones que tiene pendiente de cumplir con esta región en materia de combate a la delincuencia. Para avanzar, se necesita incrementar el número de policías, equipar las unidades de vigilancia de los barrios, poner a la Policía al servicio de los ciudadanos y no al mando de directrices de control político y por último, transformar la institución para reducir los índices de abuso y corrupción. Bienvenidos los helicópteros, pero todo lo demás es indispensable.