miércoles, 26 de noviembre de 2014

El circo de la política

Hace unos días murió Marion Barry, considerado por muchos como el alcalde más corrupto que haya tenido el distrito capitalino de Estados Unidos, Washington DC, pero que sin embargo, ocupó durante casi treinta años  y en distintos periodos el cargo de  "major" y de concejal, en  breves periodos. Barry se hizo famoso por sus escándalos relacionados con el alcohol, las drogas, amantes y prostitutas. Estuvo preso después de que el FBI lo encontró consumiendo crack y pese a todo sus antecedentes recibió el apoyo de la gente una y otra vez. Eso demuestra que la irracionalidad a la hora de votar no es exclusividad de países tercermundistas, pues hasta los más sobrios se inclinan por actores de cine, estrellas de lucha libre y corpulentos personajes de acción.  Si todos votaran con la cabeza, algunos “manisuelta” no serían reelegidos con tanta asiduidad y por eso tiene razón el presidente Morales cuando afirma que quiere candidatos con popularidad y personalidad. Eso ha entusiasmado a muchos que andan haciendo sus piruetas de payaso en la tele para ganarse el puesto… en el circo de la política.