martes, 4 de noviembre de 2014

Tarija: gas a chorros, agua en balde

Tarija es en gran parte, el responsable de que el Gobierno diga que el país esté viviendo una “década de oro”; es el que permite que los líderes nacionales digan que estamos “viviendo bien” y por supuesto, es el departamento que aporta la riqueza que está detrás de la estabilidad política, los grandes resultados electorales y los enormes deseos de algunos de quedarse en el poder para siempre. Algunas zonas de Tarija aportan casi todo el gas que se exporta a Argentina y Brasil, pero lamentablemente, los tarijeños tienen problemas de agua, al extremo de que muchos están obligados hoy a comprar en baldes para poder beber, cocinar y asearse. Esto nos hace mucho recuerdo a Camiri, que durante décadas fue la capital petrolera de Bolivia, pero que nunca pudo tener ni agua potable, ni electricidad y menos una carretera decente, servicios que se lograron cuando ya se había acabado el “oro negro”; cuando el centralismo ya se lo había llevado todo, cuando los dictadores y demagogos se lo habían gastado en apuntalar un Estado que sirve de muy poco a los bolivianos, al menos a los que necesitan lo más básico: el agua. Y pensar que estamos hablando de más de 50 años, de proceso de cambio y de revolución.