lunes, 9 de febrero de 2015

El "vivo" y el que trabaja

Demetrio Pérez, presidente de Anapo.
 Desde que fue lanzada la nueva teoría marxista en Bolivia se han escuchado numerosos análisis de importantes intelectuales bolivianos, pero ninguno tan claro y contundente como el que lanzó el presidente de la Asociación de Productores de Soya (Anapo), Demetrio Pérez, quien aclaró que no está en contra de la denominada "economía comunitaria", pero que en la realidad es simplemente una "bonita canción" que no funciona. Como hombre de campo y de producción ha podido observar cómo el "comunitarismo" se vuelve en la forma de vida de los "vivillos" de siempre, que buscan cómo beneficiarse el trabajo de los otros, de los que no necesitan ideología para trabajar, pero que obviamente buscan que su esfuerzo no se lo lleve el flojo. En una entrevista radial, Pérez, un agricultor nacido en el altiplano que logró la prosperidad en Santa Cruz con su propia iniciativa, no se atrevió a mencionar el término "capitalista", pero en todo momento dijo que en el oriente la forma de organización y de producción es otra, que no tiene que ver con lo comunitario, que "parece bueno", pero que solo sirve para beneficiar a los que no trabajan. Lamentó que hoy quienes necesitan labrar la tierra, vender sus productos y exportar estén en manos de sindicatos enquistados en el poder que son los que deciden todo en el agro.