jueves, 26 de febrero de 2015

Fiesta en Margarita

Con mucho entusiasmo el Gobierno ha anunciado "un gran hallazgo" en el campo Margarita, un yacimiento localizado por los "sucios neoliberales" que no hace más que "salvarle las papas" a sus principales detractores. El reciente descubrimiento es importante, se trata de un nuevo pozo que posiblemente aportará diariamente dos millones de metros cúbicos adicionales a la producción de gas. Si bien se admite que es una excelente noticia para el país, la algarabía gubernamental la convierte en una señal de mal augurio. En otras palabras, es tal la escasez de inversiones y de verdaderos hallazgos de hidrocarburos, que se hace fiesta con algo que debería ser rutinario para un país que aspira a convertirse en el eje de distribución energética del continente. Según expertos en la industria petrolera, el nuevo pozo ayuda a "exprimirle" el gas al campo Margarita, cuyo potencial era conocido hace una década. La verdadera hazaña sería descubrir otro Margarita, otro Bulo Bulo, otro Carrasco, un Río Grande, un San Alberto o cuando menos un San Antonio. Eso no ocurre desde hace diez años y posiblemente no suceda mientras no admitamos que la nacionalización fue un éxito político, pero un rotundo fracaso económico.