miércoles, 6 de julio de 2011

Antes que hable René Sanabria

 Los últimos acontecimientos en materia de narcotráfico en Bolivia están comenzando a poner en duda de qué bando se encuentra el presidente Morales. Hace poco dijo que él no tenía la culpa por el desborde de los cultivos de coca en el Chapare, pese a que nunca ha dejado de ser el máximo dirigente sindical de los cocaleros del trópico cochabambino. “Es cosa de las bases”, fue su excusa para justificar el fracaso del control social que su mismo régimen impuso como método para que sus compañeros hagan de ratones cuidando el queso. Recientemente, en la localidad de Sinahota, el jefazo les advirtió a los productores de coca que si no frenan un poco “la cosa”, volverán los gringos de la DEA con sus helicópteros y sus machetes para retomar la erradicación forzosa. Les dijo que quienes tienen más de un cato (algunos tienen siete hectáreas, 40 veces más de lo permitido) son enemigos de la coca y que aquello les hará pensar a los norteamericanos que en Bolivia ha fracasado el Gobierno cocalero. Este gran cambio de discurso ¿y de bando? se produce antes de que el general René Sanabria empiece a cantar. Tal vez no sea necesario que termine la canción.