viernes, 29 de agosto de 2014

La plata de los ricos

Un viejo dicho que parece incoherente cobra mucha vigencia en países como Venezuela o Bolivia: “Son tan pobres que lo único que tienen es plata”. Pese a que los venezolanos tienen las reservas de petróleo más grandes del mundo y a que exportan tres millones de barriles de petróleo por día, algo así como 300 millones de dólares diarios, el gobierno no sabe qué inventar para frenar la escasez de alimentos. El más novedoso ha sido pasar de la libreta de racionamiento que usan los cubanos, a un método muy innovador que detecta las huellas digitales en los supermercados, para evitar que una persona compre más de un tarro de leche o que se pase de un kilo de arroz. En Bolivia estamos muy lejos de llegar a esos extremos, pero no deberíamos estar tan seguros de librarnos, puesto que vamos por el mismo camino. Nuestro país recibe casi siete mil millones de dólares por el gas que le vende a brasileños y argentinos, pero es cada vez mayor el monto de ese dinero dedicado a comprar diésel, gasolina, lubricantes, además de alimentos y muchos otros artículos que hemos dejado de producir por imitar a Venezuela, es decir, confiarnos enteramente en la renta petrolera, que para ellos ha quedado chica. Muy pocos se dan cuenta del problema, pero el gobierno sí, cuando da a entender que es necesario un nuevo “gasolinazo” y cuando anuncia un déficit fiscal para este año.