lunes, 4 de agosto de 2014

El populismo y sus métodos


El Gobierno argentino ha querido mostrar como si fuera un triunfo el fracaso de las negociaciones con los “fondos buitre” que obliga al país vecino a ingresar en un cese de pagos selectivo de sus deudas, en el que Bolivia corre el riesgo de quedar al fondo de la fila de los acreedores. Así ha sido siempre en la larga historia de mal pagador que tienen los rioplatenses, que esta vez están en manos de unos pésimos administradores, que han convertido la mejor época de bonanza económica en una tragedia solo concebible en periodo de “vacas flacas”. El régimen Kirchnerista se dedicó a “nadar pa’ dentro”, como dice una zamba de Horacio Guarany, es decir, a hacer política, a derrochar y acumular fortunas personales que ahora se preparan a disfrutar porque ya les toca entregar la posta a nuevo gobierno en el 2015. Eso explica en parte la inoperancia que han demostrado en buscarle una solución apropiada a este problema, que quedará como un terrible legado para quien se haga cargo de la próxima gestión, seguramente un opositor al kirchnerismo, que ha resuelto inyectarle a la crisis una sobredosis de su propia medicina: más subsidios y más despilfarro. Es el populismo que aspira a volver cuando los malos recuerdos se hayan ido.