jueves, 21 de agosto de 2014

Niños mineros

A pocas semanas de la promulgación de la ley que autoriza el trabajo infantil a partir de los diez años, ya se observan algunos resultados. El Defensor del Pueblo acaba de presentar un informe que indica que alrededor de 150 niños trabajan en los socavones del cerro de Potosí, donde perciben sueldos que van de los 1.800 a los 3.400 bolivianos al mes. Ninguno de ellos asiste a la escuela y desarrolla sus actividades laborales en situación de riesgo y en condiciones de explotación. La mayoría de los “mineritos” tiene entre 15 y 17 años, pero hay casos de chicos de ocho años que operan en los sectores externos de las minas. Durante la investigación muchos de los niños no quisieron dar sus datos por lo que la cifra es mayor y otros alteraron su edad por temor a perder su empleo. El estudio identificó también a alrededor de 280 niños y adolescentes que viven junto a sus madres en las bocaminas, en viviendas precarias sin servicios básicos y en el lugar no hay presencia del Estado para atender las necesidades. El fenómeno de los niños mineros, que no es nuevo, tiende a aumentar por el auge de los precios de los minerales y las cooperativas, que han cobrado mucho poder en el “proceso de cambio”. Por si no haya quedado claro para qué se aprobó esa ley.