lunes, 15 de agosto de 2011

Cuando hablan los gobernadores

Dos gobernadores hicieron noticia la semana pasada, aunque esta vez no ha sido por ningún hecho que puede encasillarse en la categoría de “persecución política”, la brega más frecuente de los últimos tiempos de las autoridades locales y departamentales. El primero fue el potosino Félix Gonzales, quien se declaró arrepentido de haber asumido el cargo, porque dice estar hastiado de la corrupción, de los negociados, los sobreprecios y las licitaciones oscuras. Al borde de las lágrimas, Gonzales dijo que hay gente que se enriquece de la noche a la mañana a costa del sector público y que se le hace cuesta arriba luchar contra las cadenas de corrupción. El otro gobernador que soltó la lengua fue el cruceño Rubén Costas, durante una reunión de líderes opositores que se han propuesto incrementar la lucha contra el régimen de Evo Morales. Dijo que colocará un inmenso tachón en la papeleta el día de la elección de las autoridades judiciales. Costas ya recibió amenazas del régimen por sus declaraciones. Aún no se sabe qué le pasará a Gonzales, aunque ya se ha sabido de jalones de oreja de las autoridades nacionales.