lunes, 29 de agosto de 2011

A qué viene Lula

La última vez que vino Lula a Bolivia, se instaló en el Chapare, se colgó una inmensa guirnalda de coca en el cuello y llamó a Evo “El Mandela boliviano”. Desde ese escenario, el expresidente brasileño le dio un gran impulso a la polémica carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, financiada con recursos de Brasil, dinero que ha sido congelado hasta que se solucione todo el conflicto que la denominada “autopista de la droga” ha causado entre el Gobierno boliviano y las comunidades indígenas. Para este lunes está anunciado el arribo de Lula al país, pero no irá al Chapare. Llega a Santa Cruz a reunirse con su amigo Evo y todavía no se sabe cuál será su postura en relación a esta controversia. Según el ex ministro Andrés Soliz Rada, la empresa que construye la carretera en cuestión, la OAS, hizo generosos aportes a la campaña presidencial del MAS gracias a los excelentes contactos que mantiene con el partido político de Lula, salpicado por numerosos casos de corrupción. Es posible que en ese sentido, el líder brasileño esté viniendo a darle un espaldarazo a su aliado, aunque también se baraja la posibilidad de que su misión esté dirigida a calmar los ánimos. Además de la corrupción, la gestión de Lula ha estado cuestionada por su enorme acción depredadora de las selvas brasileñas.